Porsche 981 Cayman GTS
El Porsche Cayman 981 GTS es, en resumen, un coupé biplaza de motor central 3.4 bóxer atmosférico de 6 cilindros y 340 CV, con tracción trasera y cambio manual o PDK, pensado como la versión más deportiva pero aún usable del Cayman 981.
Combina un chasis muy equilibrado y comunicativo con un motor que estira hasta altas revoluciones, ofreciendo unas prestaciones de alrededor de 0‑100 km/h en unos 4,9 s y unos 285 km/h de punta, pero con consumos razonables para su potencia (en torno a 9 l/100 km homologados en ciclo mixto). Es muy valorado por mantener el carácter “clásico” Porsche: motor atmosférico, sonido muy emocionante y mucha precisión en curva, lo que hace que lo veamos como uno de los mejores puntos de la gama moderna para disfrutar en montaña y escapadas de fin de semana
Una opción envidiable…
Especificaciones técnicas
Modelo: 981 GTS Año: 2015. Kms: 51.157 Tipo de motor: Bóxer de 6 cilindros. Cilindrada: 3.400 cm³ Potencia máxima: 340 CV Sistema de alimentación: Inyección Transmisión: PDK Mercado: Español Libro de servicio: Original y completo, servicios 13.329 kms CP,23.249 kms CP, 39.901 kms CP 51.011 kms Valentin (servicio mayor bujías) Garantía : Mecánica motor y caja de cambios 12 meses. Ubicación: Barcelona Color exterior : Amarillo P3 Interior: Piel/alcántara negro. Primera matriculación: 18/06/2015
Carrocería verificada y sin accidentes.
Interior
El 3.4 atmosférico responde lleno desde medio régimen y gana carácter cuanto más se estira, con una entrega muy lineal pero contundente cuando pasas de las 4.000–5.000 rpm.
En adelantamientos o al salir de curvas, pisas gas y el coche sale con mucha decisión, acompañado de un sonido muy presente que refuerza la sensación de empuje.
Rendimiento ágil con ADN Porsche
La opinión de Jordi
En conducción, el 981 Cayman GTS se siente como un deportivo muy preciso pero todavía fácil de llevar rápido. El chasis es muy equilibrado: entra donde apuntas el volante y se nota muy aplomado incluso a buen ritmo, con reacciones progresivas y nada bruscas. La sensación es de coche muy “fino”: dirección rápida y comunicativa, carrocería plana y mucha confianza para ir cada vez un poco más rápido sin que asuste y lo mejor, polivalencia sin dureza Clubsport extrema.

